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Recreación del inicio del cosmos  -  por cronywell

Recreación del inicio del cosmos: Científicos lograron simular las condiciones iniciales del Big Bang en un entorno de laboratorio

Tiempo de lectura aproximado: 7 minutos


Introducción: El universo en una gota

“Hemos superado los límites del tamaño mínimo que pueden tener los núcleos atómicos sin dejar de recrear esta materia primordial, lo que podríamos llamar un pequeño Big Bang”

— You Zhou, profesor asociado, Universidad de Copenhague

Hace 13.800 millones de años, el universo nació en un instante de energía y densidad inimaginables. Durante mucho tiempo, ese momento fundacional parecía un libro cerrado, accesible solo a través de ecuaciones y telescopios que miran hacia atrás en el tiempo. Pero en agosto de 2026, un equipo internacional de científicos logró lo que parecía imposible: recrear en un laboratorio las condiciones que existieron durante la primera millonésima de segundo después del Big Bang.

El experimento, realizado en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) en Suiza, no solo confirma décadas de teoría física, sino que abre una ventana sin precedentes al origen de todo lo que existe.


El plasma de quarks y gluones: La sopa primordial del universo

Para entender la magnitud de este logro, es necesario retroceder al principio. En los primeros microsegundos tras el Big Bang, el universo no estaba compuesto por átomos, ni siquiera por protones o neutrones. Era un estado de la materia tan extremo que ni siquiera los bloques fundamentales de la materia existían como tales.

Los físicos lo llaman plasma de quarks y gluones (QGP, por sus siglas en inglés): una sopa ultracaliente y densa en la que los quarks y gluones —las partículas que normalmente están confinadas en el interior de protones y neutrones— se movían libremente. A medida que el universo se expandió y enfrió, estas partículas se agruparon y dieron origen a la materia ordinaria que conocemos.

🌡️ Dato clave: La temperatura del plasma de quarks y gluones puede superar los 3,25 billones de grados Kelvin, más de 100.000 veces la temperatura del centro del Sol.


El desafío: ¿Cómo crear un "mini Big Bang"?

Hasta ahora, la comunidad científica sostenía que para fundir la materia nuclear y crear este plasma primordial era necesario utilizar núcleos atómicos pesados, como los de plomo. La lógica parecía sólida: se necesitaba la máxima energía posible para alcanzar las temperaturas y densidades requeridas.

Pero el equipo de la colaboración ALICE —uno de los cuatro grandes experimentos del LHC— decidió poner a prueba ese dogma. Liderados por investigadores del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, los científicos utilizaron núcleos significativamente más ligeros: isótopos de oxígeno-16 y neón-20.

El resultado fue revolucionario: las colisiones a velocidades cercanas a la luz produjeron la misma sustancia primordial que los sistemas más pesados.

🔬 En palabras del investigador: “Hemos ampliado el límite de cuán pequeños pueden ser los núcleos atómicos mientras aún recreamos esta materia primordial. Ahora sabemos más sobre las condiciones fundamentales requeridas para que la materia transicione a este estado extremo”, explicó You Zhou.


El experimento paso a paso

1. Aceleración a velocidades extremas

En el LHC, un anillo subterráneo de 27 kilómetros de circunferencia ubicado a 100 metros de profundidad en la frontera entre Francia y Suiza, los núcleos de oxígeno y neón fueron acelerados hasta alcanzar velocidades próximas a la de la luz.

2. Colisión y creación del plasma

Al hacer colisionar estos núcleos, la energía liberada fue tan inmensa que los protones y neutrones se "fundieron", liberando quarks y gluones en un estado de plasma que duró solo una fracción de segundo.

3. Detección y análisis

El plasma de quarks y gluones es tan efímero que no puede observarse directamente. Los físicos, sin embargo, midieron el rastro de las partículas resultantes tras su enfriamiento. Fue en ese análisis donde apareció el hallazgo más inesperado.


El descubrimiento inesperado: La "sombra" de los núcleos

Los investigadores descubrieron que el patrón de movimiento de las partículas generadas actúa como una sombra que delata la forma geométrica del núcleo original.

Los resultados fueron sorprendentes:

Núcleo

Forma

Patrón de partículas

Oxígeno-16

Esférica

Patrón redondeado

Neón-20

Alargada

Silueta similar a un bolo de bolera

Este hallazgo trasciende la mera recreación del plasma. La forma de los núcleos atómicos proporciona información crucial sobre la fuerza fuerte, una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, responsable de mantener unidos protones y neutrones dentro de los átomos.


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Otras aproximaciones: El universo en un laboratorio

El experimento del CERN no es el único intento de recrear el cosmos en miniatura. En paralelo, otros grupos de investigación han explorado vías complementarias:

🧊 El experimento de los átomos ultrafríos

En la Universidad de Birmingham, el físico Giovanni Barontini creó un "mini universo" compuesto por 24.000 átomos de rubidio enfriados a milmillonésimas de grado por encima del cero absoluto. Mediante pulsos láser, los átomos experimentaron una expansión y contracción que recordaba al escenario teórico de un universo que evoluciona de un Big Bang a un Big Crunch.

Lo más fascinante: el sistema demostró que el tiempo puede emerger de la entropía —el nivel de desorden del sistema—, ofreciendo la primera evidencia experimental de que el tiempo podría no ser una propiedad fundamental del universo, sino algo que emerge de las relaciones internas de un sistema.

⚛️ Las fluctuaciones del vacío cuántico

Otro equipo, utilizando un gas ultrafrío de helio y pulsos láser extremadamente precisos, logró amplificar fluctuaciones del vacío cuántico hasta hacerlas visibles. El vacío cuántico, lejos de estar "vacío", es un hervidero de partículas virtuales que aparecen y desaparecen constantemente.


Implicaciones: ¿Por qué es importante este avance?

🔭 Para la cosmología

Poder recrear las condiciones del universo primitivo en el laboratorio permite poner a prueba teorías que antes eran meramente especulativas. Los físicos pueden ahora observar directamente cómo se comporta la materia en los estados más extremos, validando o refutando modelos del universo temprano.

⚛️ Para la física nuclear

El descubrimiento de que núcleos ligeros pueden generar plasma de quarks y gluones reconfigura nuestra comprensión de los límites mínimos para la creación de esta materia primordial. Esto tiene implicaciones directas para el estudio de la fuerza fuerte y la estructura de la materia.

🔬 Para la física fundamental

Las técnicas desarrolladas para medir la temperatura del plasma —como el uso de pares de electrones y positrones que atraviesan el plasma sin ser distorsionados— proporcionan un "termómetro" para condiciones que antes eran inaccesibles.


El futuro: ¿Qué viene después?

El éxito de estos experimentos abre múltiples líneas de investigación:

  1. Explorar núcleos aún más ligeros: Si el oxígeno y el neón funcionaron, ¿qué ocurre con elementos aún más pequeños?
  2. Medir con mayor precisión: Los investigadores de la Universidad Rice ya han logrado medir la temperatura del plasma en diferentes etapas de su evolución, un avance que promete mapear las propiedades termodinámicas del QGP con un detalle sin precedentes.
  3. Comprender el origen del tiempo: Los experimentos con átomos ultrafríos ofrecen una vía para entender si el tiempo es fundamental o emergente.
  4. Aplicaciones tecnológicas: Aunque aún lejanas, la comprensión de la materia en estados extremos podría tener aplicaciones en campos como la computación cuántica o la ciencia de materiales.

Conclusión: El universo en nuestras manos

“This quark-gluon plasma is the hottest form of matter created by mankind”

— Austin Baty, profesor asistente, Universidad de Illinois Chicago

Lo que antes era dominio exclusivo de la astrofísica y la cosmología teórica, hoy es accesible en el laboratorio. Los científicos no solo han logrado recrear el Big Bang en miniatura, sino que han demostrado que es posible hacerlo con núcleos mucho más pequeños de lo que se creía.

Cada colisión en el LHC, cada átomo enfriado a temperaturas cercanas al cero absoluto, nos acerca un paso más a responder las preguntas fundamentales: ¿de dónde venimos? ¿cómo comenzó todo? ¿qué es el tiempo?

El universo primitivo, durante mucho tiempo un misterio inalcanzable, comienza a revelar sus secretos. Y lo hace no en los confines del espacio, sino en el interior de laboratorios, bajo la mirada atenta de científicos que han aprendido a crear pequeños universos.


📚 Fuentes y referencias

  • Physical Review Letters: Estudio publicado por la colaboración ALICE
  • Nature Communications: Medición de temperatura del plasma de quarks y gluones
  • Universidad de Copenhague / Instituto Niels Bohr: Investigación liderada por You Zhou
  • Universidad de Illinois Chicago: Primer plasma de quarks y gluones con oxígeno
  • Universidad de Birmingham: Experimento de "tiempo entrópico" con átomos ultrafríos

 

Publicado el 25/08/2026 » 12:29   | |    |


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